Palacio nace de la idea de diseñar un espacio con un enfoque hacia el consumidor. El mezanine es donde la magia ocurre, el lugar que rompe estereotipos con una barra de café y los vestidos exhibidos en su alrededor.
La tienda está distribuida en tres distintas zonas. Los detalles en el diseño interior plasman la identidad y estilo de la marca, tubos dorados de formas orgánica, distintos tipos de mármol en piso, y detalles curvos en gypsum; que generan un espacio único y elegante.




